miércoles, 24 de julio de 2013

El Jardín Mágico





©      Hace mucho, mucho tiempo en un de la zona norte del país, vivía una familia muy modesta que tenía tres hijos; dos niños y una niñas (la cual, era la segunda en el orden de nacimiento).

Su casa era muy modesta, pequeña, con poco espacio, algo desgastada por el paso  de los años; pues antes de su llegada, una  generación completa había vivido en ella por largos tiempo. Estaba techada de zinc y era de madera muy vieja, pero esos tres niños eran felices allí con su familia.
 
  •  A pesar de todas las imperfecciones que tenia aquella casa, poseía un hermoso jardín, donde se albergaban las más y hermosa flores que podía existir. Todos los días en la mañana la niña, llamada Ana, despertaba a sus dos hermanos; Carlos (su hermano mayor) y Daniel (su hermano menor) tempranito en la mañana para salir  al jardín de la casa a jugar, con los primeros rayos del sol.
Al salir al jardín Carlos  se quedaba encantado al ver las pequeñas gotas de agua en las hojas de las flores, dejadas  allí por el rocío de la mañana, pues decía a sus hermanos que eran gotas de plata, que dejaba caer el sol. Mientras tanto Daniel que escuchaba atentamente a su hermano mayor, se pierde tras ver pasar frente a él  una bella mariposa, con hermosas alas color naranja y amarillo, que parecía como si los mismos ángeles la hubiesen pintado. Corre  de tras de ésta y descubre que en aquel lugar habían montones de mariposas que juegan una con otras, mientras se posaban de rosa en rosa.
Daniel queda maravillado con tanta hermosura y corre detrás de ellas para verlas aletear  de un lado a otro.
 
  • Ana muy tranquila y sonriente desde una esquina del jardín, observa detenidamente como cada uno de sus hermanos se sumerge en aquel lugar tan maravillo y callado, cuando de repente escucha un canto muy suave y melodioso de un pájaro que estaba posado en una rama de un árbol de castaño; el cual parecía que le cantaba al mismísimo Dios. En esos momentos piensa que no existe en el mundo entero un lugar mejor que ese. Correr a buscar a sus hermanos para que vean ha aquel pájaro con tan melodioso canto.

Aquel lugar  era como el mismo paraíso, un mundo mágico donde todo era posible para ellos, corrían, gritaban, jugaban en la tierra, sin parar; su madre que también se levantaba temprano para hacer el quehacer domestico de la casa y sobre todo a cuidar de su jardín que era su pasión era feliz al ver a sus hijos correr por aquel lugar sin parar.
Su madre cada vez que los veía correr y sonreír en ese lugar, decía  para sí “no tengo dinero para 
darle cosas costosas, pero puedo darles un lugar para soñar, donde siempre son felices”.
 

©      En las tardes cuando su padre llegaba del trabajo, Carlos, Ana y Daniel, les contaban sobre sus aventuras del día, en aquel lugar tan mágico que se encontraba en el patio de la casa. Sus padres sonreían de las grandiosas historias que contaban de aquel fantástico lugar.
 
A la hora de dormir, siempre querían dormirse pronto, para que amaneciera  y descubrir cual sería su nueva aventura en aquel lugar tan majestuoso.
Los años poco a poco fueron transcurriendo y Carlos, Ana y Daniel, Fueron creciendo cada vez más, pero aun a pesar del tiempo transcurrido, aquel lugar seguía manteniendo aquella magia que los envolvía y los llevaba a un mundo fantástico donde todo era posible. Era  como si volvieran en el tiempo, ha ese lugar donde nada les preocupaban, donde podían correr libremente  entre las flores de aquel jardín y reír a carcajada, mientras su madre hablaba con las plantas y las cuidaba con tanto cariño.
Ya de aquellos pequeños niños, solo quedan recuerdos; por que ya crecieron y de aquella casa vieja ya no queda nada, pero aquel jardín a pesar del tiempo conserva su mágico encanto, guardado como un secreto, para una nueva generación que desciende  de Carlos, Ana y Daniel, que mientras ellos recuerdan sus años gloriosos en aquel lugar fantástico, sus hijos corren y juegan de un lugar a otro con sus abuelos  en su jardín  encantado y colorín y colorado este cuento se ha acabado.Llamada de nube: Silvania del C.  Suero  M.
            20123-1489

Clasificación de los trastornos alimenticios


Trastorno por atracón

Se habla de trastorno por atracón cuando se produce una sobreingesta compulsiva de alimentos. Después de este ataque de glotonería aparece una fase de restricción alimentaria en la que baja la energía vital y se siente la necesidad imperiosa de comer. Una vez que se inicia otra sobre ingesta, disminuye la ansiedad, el estado de ánimo mejora, el individuo reconoce que el patrón alimenticio no es correcto y se siente culpable por la falta de control; aun así la persona con este trastorno continúa con este comportamiento a sabiendas de que le causa daño a su cuerpo y salud.

Bulimia

La persona con bulimia experimenta ataques de voracidad que vendrán seguidos por ayunos o vómitos para contrarrestar la ingesta excesiva, uso o abuso de laxantes para facilitar la evacuación, preocupación excesiva por la imagen corporal y sentimientos de depresión, ansiedad y culpabilidad por no tener autocontrol. Las personas que padecen dicha enfermedad llegan a tener hasta 15 episodios por semana. Afecta principalmente a personas jóvenes, en su mayoría son mujeres; también afecta a personas que han padecido anorexia o han realizado dietas sin control. Intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales.
 
Existen dos tipos:
  • Bulimia purgativa: después de los periodos de atracones, el enfermo usa laxantes, diuréticos o se provoca el vómito como método compensatorio. 
  • Bulimia no purgativa: para contrarrestar los atracones, hace ejercicio en exceso, dietas restrictivas o incluso ayunos.
Los factores principales que van a mantener este problema son la ansiedad, la falta de autoestima y la alteración de la imagen corporal. Las consecuencias de las conductas bulímicas son amenorrea, malformaciones en los dedos, problemas dentales y maxilofaciales, debido a los constantes atracones, pérdida de cabello, arritmias que pueden desenfocar en infartos, perforación esofágica, pancreatitis, entre otras. Para evitar el aumento de peso usan métodos compensatorios inapropiados (inducción al vómito).
 

Anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa se caracteriza por una pérdida de peso elevada (más del 15%) debido al seguimiento de dietas extremadamente restrictivas y al empleo de conductas purgativas (vómitos, ejercicio físico en exceso). Estas personas presentan una alteración de su imagen corporal sobrestimando el tamaño de cualquier parte de su cuerpo.
Existen dos tipos:
  • Anorexia nerviosa restrictiva: El enfermo apenas come y en muchos casos realiza ejercicio en exceso.
  • Anorexia nerviosa purgativa: El enfermo utiliza métodos purgativos tales como vómitos, diuréticos o laxantes después de haber ingerido cantidades ínfimas de comida.
Las características psicológicas y sociales incluyen miedo intenso a comer en presencia de otros, dietas bajas en hidratos de carbono y grasas, preocupación por el alimento, abuso de laxantes y mentiras.
Las principales víctimas de este mal son las mujeres, sobre todo las jóvenes, quienes en ocasiones pueden estar influenciadas por ser admiradoras de personas famosas y mediáticas tales como actrices y modelos.
 

Vigorexia

La vigorexia es un trastorno caracterizado por la preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal (dismorfofobia) que puede presentar dos manifestaciones: la extrema actividad del deporte o, la ingesta compulsiva para subir de peso ante la percepción de estar aún demasiado delgado. Aunque los hombres son los principales afectados por la vigorexia, es una enfermedad que también afecta a las mujeres.
 
Implica una adicción a la actividad física (especialmente a la musculación): los vigoréxicos suelen realizar ejercicio físico excesivo, a fin de lograr un desarrollo muscular mayor de lo normal, pues de lo contrario se sienten débiles o enclenques. A esta exigencia se suma un trastorno en la alimentación que se hace patente en una dieta poco equilibrada en donde la cantidad de proteínas y carbohidratos consumidos es excesiva, mientras que la cantidad de lípidos se reduce. Esto puede ocasionar alteraciones metabólicas importantes, sobre todo cuando el vigoréxico consume esteroides (que ocasionan cambios de humor repentinos).

Megarexia

La megarexia es un trastorno opuesto a la anorexia nerviosa. Descubierto y denominado «megarexia» por el Dr. Jaime Brugos (PhD), en su libro Dieta isoproteica (editado en 1992) y ampliado en su libro Isodieta (en 2009). Suelen ser personas obesas que se miran al espejo y no lo perciben; por eso no hacen ninguna dieta; por eso se atiborran de comida basura (calorías vacías). Ellos se perciben sanos. Son en cierta forma, personas obesas que se ven delgadas a causa de la distorsión de la percepción que caracteriza a los trastornos alimentarios, cuando la desnutrición que padecen (son obesos desnutridos por falta de nutrientes esenciales en su alimentación), llega a afectar a su cerebro, momento en el que, como sucede con la anorexia, su trastorno alimentario se convierte en una grave enfermedad. Ellos consideran que el exceso de peso es sinónimo de fuerza y vitalidad. Comen de todo y en cantidades abismales, pero muy pocos "nutrientes esenciales" y una altísima proporción de azúcares, féculas, almidones, etc. Comida basura, dulces, frituras, alimentos grasos, postres, etc. son algunos de los platos principales en la dieta de los megaréxicos (de los que padecen megarexia, megarexia no es la persona, es su enfermedad).
 
 

Otros trastornos

  • Ortorexia: Es aquel trastorno donde la persona come alimentos que ella considera saludables, pero que en realidad no lo son.
  • Pica: ingestión de alimentos no comestibles.
  • Diabulimia: el enfermo de bulimia, también diabético, manipula las dosis de insulina que debe inyectarse, para adelgazar o compensar los atracones. Aparte de las complicaciones de la bulimia, se añaden las complicaciones mortales a medio plazo, de no inyectarse las dosis correspondientes.
  • Hiperfagia: Exceso de comida, llegar a consumir grandes cantidades de alimentos seguido de haberse alimentado adecuadamente.
     
     
     
     
     
     

Fisiopatología del trastorno alimenticio

   
 
         Los factores que pueden causar trastornos alimentarios son:
  • Factores biológicos: Hay estudios que indican que niveles anormales de determinados componentes químicos en el cerebro (neurotransmisores) predisponen a algunas personas a sufrir ansiedad, perfeccionismo, pensamientos y comportamientos obsesivos y compulsivos. Estas personas son más vulnerables a sufrir un trastorno de la conducta alimentaria.
  • Factores psicológicos: Las personas con trastornos alimentarios tienden a tener expectativas no realistas de ellos mismos y de las demás personas. A pesar de ser exitosos se sienten incapaces, ineptos, defectuosos, etc. No tienen sentido de identidad. Por eso tratan de tomar control de su vida y muchas veces se enfocan en la apariencia física para obtener ese control.
 
 
  • Factores familiares: Personas con familias sobre-protectoras o disfuncionales inflexibles e ineficaces para resolver problemas tienden a desarrollar estos trastornos. Muchas veces no muestran sus sentimientos y tienen grandes expectativas de éxito. Los niños aprenden a ocultar sus sentimientos, desarrollan miedo, inseguridad, dudas, etc., y toman el control por medio del peso y la comida.
          
  • Factores sociales: Los medios de comunicación asocian lo bueno con la belleza física (según cánones actuales) y lo malo con la imperfección física. Las personas populares, exitosas, inteligentes, admiradas, son personas con el cuerpo perfecto, lo bello. Las personas que no son delgadas y atractivas son asociadas con el fracaso.

Trastorno de la conducta alimenticia

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) engloban varias enfermedades crónicas y progresivas que, a pesar de que se manifiestan a través de la conducta alimentaria, en realidad consisten en una gama muy compleja de síntomas entre los que prevalece una alteración o distorsión de la auto-imagen corporal, un gran temor a subir de peso y la adquisición de una serie de valores a través de una imagen corporal.
 
 
 En los últimos 30 años, los TCA surgieron como enfermedades cada vez más frecuentes, sobre todo en los adolescentes. Los estudios sobre la frecuencia de estos trastornos muestran un aumento preocupante, principalmente en la población de mujeres jóvenes. Se ha encontrado que entre 1 y 2% de las mujeres padecen de Anorexia Nerviosa (AN), y entre 1 y 3% padecen Bulimia Nervosa (BN). Estos trastornos se presentan en una proporción de 10 a 1 mujer, varón aunque en los últimos años ha incrementado el número de varones que los padecen. Generalmente el inicio de los trastornos de la conducta alimentaria es de los 14 años hasta los 20.



En México se han llevado a cabo diversos estudios para detectar dichas manifestaciones conductuales. Los hallazgos en muestras representativas de estudiantes de entré 14 y 24 años de edad han indicado que 1.1% de varones y 5% de mujeres en el estado de Morelos y 3.4% de varones y 9.6% de mujeres en la Ciudad de México refieren dichas conductas.